20 may 2012

Quinqué


Aún va dentro,
como un eco encerrado
en el desencuentro con los muros,
nadie sabía que existían también para adentro.

Es una candela medio muerta,
nadie da un duro,
lamiendo el helado inmenso de la oscuridad.

Saber que morirá sin causar el incendio
no le impide desear que el quinqué
quizás pudiera fluctuar más fuerte
y romperse contra cualquier pared.

Espejismo, espejismo

En esta sed de sed me veo
porque mientras bebo sal de su piel
no me creo,
ni oigo al viento seco ulular por mi garganta,
ni siento como la tempestad de arena se levanta,
mas mientras aún pueda, deseo.

Espejismo, espejismo, muéstrame cuál es la más bella
y haz de ella un gancho para mi carne
que en el desierto ahora se adentra.


9 may 2012

Guerra del Peloponeso


Quiero acabar pero no puedo,
redoblo mis esfuerzos,
para cavar mi propia tumba con denuedo
porque de veras que quiero acabar
pero no puedo,
y así busco el final natural en el fuego.


Cabalgar sobre la suma de mis inquietudes
si fueran una,
si tuviera un solo lomo hecho de multitudes
para, sobre él, vaciarme en la luna
en un solo lecho hecho de todas mis uves,
culmen, techo de mis pulsaciones,
y él una espada de Damocles sobre el cuello grueso
del caballo desbocado a mi guerra del Peloponeso.


1 may 2012

El camino alto

Las voces bastan bestias
acunadas en las cumbres de las piedras:
el camino alto.

Aceptada la muerte,
sólo queda la lanza, la danza,
aceptada la soledad.

Tus compañeros caerán presas
de los puñales bajo las brasas,
un fulgor frío precede al fatuo.

Esta noche todos quieren morir:
rocío en los yertos ojos abiertos,
rayos de sol a las frías carnes.