He dormido dos horas
y darte poder nombrándote
parece una gran dote,
He mordido yo a la cobra.
Ni seguro a pronto bote
de tu nombre, motora:
eso sí, siempre gora
a tu honor, palabra, escote.
No voy a tenerte alora
pero si estudiarte, ponte,
para que jadees a la mandrágora
y en tu anilla reina mora,
en tu cabellera, monte
será toro mi mano segadora.