En el vórtice, entre el agua y el vacío
se encabrita un caballo de espuma
intentando huir de la muerte segura
con un gesto de nervio bravío.
Un gapo lo mata irremisiblemente,
he dejado de respetar la lucidez
cuando alumbra la morbidez
tras oscurecer lo precedente.
Es más fácil, como respirar
(si te enseñaron)
simple economía de gestos.