Cuando eramos niños
la nieve era el dinero:
intentábamos acapararla,
hacer un montón enorme
para inevitablemente verla
caer ardiendo entre los dedos.
22 ene 2013
11 ene 2013
Le dije algo
me dijo que no lo entendía
le dije--te estoy tomando el pelo--
me dijo--¿por qué?--
porque puedo,
por qué metia en los enchufes los dedos
ya nos sabemos el juego
el final del cluedo, esa vuelta al ruedo
pies, por delante, para qué os quiero
y hurgar no sé si es purgar
pero me hallo en ello.
me dijo que no lo entendía
le dije--te estoy tomando el pelo--
me dijo--¿por qué?--
porque puedo,
por qué metia en los enchufes los dedos
ya nos sabemos el juego
el final del cluedo, esa vuelta al ruedo
pies, por delante, para qué os quiero
y hurgar no sé si es purgar
pero me hallo en ello.
Cago
Cuando pienso demasiado, cago.
No sé si es así o al revés,
pero eso no es menoscabo.
me recuerda en las largas tardes de invierno
que son ese segundo interno
sigo siendo un animal en un terrario
no apto para aguardar sino, sufrir fario.
Innecesario correr ningún dosel
mientras cae exangüe,
sólo un gusano más retorciéndose.
No sé si es así o al revés,
pero eso no es menoscabo.
me recuerda en las largas tardes de invierno
que son ese segundo interno
sigo siendo un animal en un terrario
no apto para aguardar sino, sufrir fario.
Innecesario correr ningún dosel
mientras cae exangüe,
sólo un gusano más retorciéndose.
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