29 jun 2011

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Ya no hay bambú
ya no hay flechas en el cambúj
ya no hay nada
sólo el brillo solapado de su mirada
voy a morir en esta secuencia
sólo por intentar vibrar en su misma frecuencia
y merece la pena
cada segundo de agonía
porque es un segundo delante del no
otra vida sin esta muerte no querría

y el sí es como mirar a las estrellas
¿llegaría si lo hiciera de otra manera?
pero sólo sé aullar de ésta.