Me jodo y bailo,
imaginame hasta cuando me veas
podremos ser tres en la cama
dándote placer:
tú, yo y el que crees que soy,
en el desfiladero de tu cuerpo.
Tú, yo y el hombre de paja.
No me importa hacerlo
a la sombra de la fama,
deshaciéndose,
contra tu piel como un cubito
mientras te desentramas
tú, y lo que queda de yo
hasta que hasta yo
me haya ido
y ya no quede nada.