Cuando era más joven,
el mal fuera y yo dentro,
sentía mi piel abrasada
por esa siega creciendo.
Vino, ví el mundo desde otras, todas, las perspectivas
que da ser cortado de raíz y girar cayendo, somos espigas.
Ahora que no soy viejo,
el mal dentro y yo ahí fuera,
siento bajo mi piel el hervir
en cada curva de esta carretera.