24 oct 2013

Mi hora

Noto el caballo correr en mis venas
y apresto las bridas, preparo mis señas.
Deberé ser terrible hijo,
bajo la lanza de la luna demonio
ángel al amparo del sol;
enviado a la muerte
y traído de vuelta
y más cosas que sabré
sin tiempo ni alerta.

Y ante todo, ante todo ello,
el que sonríe mientras lo espera.