Sólo tú me quedas
los demás rotos
confesores de los que broto,
tácito el agnóstico devoto
no sale por más que lo confieso
quiero hilarlo con palabras
que se quiebran con el hierro
sin dar con la piedra de toque
ese secreto del acero
parir una espada
un morderé con saña
un ensueño de arrancarme
de estas entrañas de piedra
un jodido mañana...