Te quiero sola en un segundo estanco
parada con la puerta cerrada
mirándome, no pensando
te quiero mientras el rayo da vida
al polvo que flota en la luz pálida
así, sin salida
en una burbuja cálida
quedándonos sin pilas
parpadeando
abriendo el corazón por las pupilas
aquí donde el todo se estrecha
y tenemos que tocarnos,
nuestra Termópilas.