De repente lo único que puedo hacer
arropado en la alambrada
es disparar, disparar, disparar,
contra la noche clara
mi corazón se abre hueco
expande el universo
en un instante complejo.
Si le das un latido a las púas
--dice--
se abren paso por tus venas
como antidisturbios,
llenándolo de rastros rectos,
cargas contra la nada por nada
que te adentran en el yermo.